miércoles, 7 de septiembre de 2011

los jóvenes no quieren votar!

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miércoles, 31 de agosto de 2011

jueves, 11 de noviembre de 2010

La mirada de un excelente viajero

Por: Verónica Sierra

Es difícil comenzar un ensayo donde la principal fuente de inspiración es un gran escritor contemporáneo, el italiano Claudio Magris, vaya responsabilidad la que llevo hoy en mis hombros. Quiero comenzar hablando un poco de su trayectoria en el mundo de las letras, para luego analizar desde mi punto de vista, una de sus más magnificas obras, y tratar de vislumbrar a partir de esta como es que un hombre logra apropiarse de una cultura para mostrársela al mundo entero, desde la mirada de un excelente viajero.

Magris es heredero de la inteligencia de su abuelo, Francesco de Grisogono, filósofo y matemático, y de la pasión por la enseñanza de su madre. Luego de graduarse en 1962 como especialista de Lengua y literatura alemana en la Universidad de Turín, se dedicó a la docencia como titular de Lengua y Literatura Germánicas, actualmente ejerce como profesor de la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Trieste. Con tan sólo 22 años publicó su primer libro, que desde el comienzo auguró el éxito de su carrera profesional, "El mito habsbúrgico en la literatura austríaca moderna" obra que retoma su tesis doctoral.

Este ensayista ha sido un fiel exponente de la cultura centroeuropea y es realmente difícil ubicarlo en un solo género: obras de teatro, narraciones, relatos, textos periodísticos, ensayos, entre otros, hacen parte de su extenso trabajo literario. Rescato principalmente sus columnas de opinión, que son sólo una pequeña muestra de su excelencia como ensayista.

En su trayectoria como profesional se resaltan algunas de sus obras. Entre sus ensayos más reconocidos, El mito habsbúrgico en la literatura austríaca moderna, Utopía y desencanto, Ítaca y más allá, y el infinito viajar; En el teatro, Así que usted comprenderá, monólogo sobre el mito de Orfeo y Eurídice; un relato, Conjeturas sobre el sable.

Entre los reconocimientos más plausibles de los que ha sido merecedor están en 1997 el Premio Strega, considerado el más importante de las letras italianas, en el 2004 el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2004, el Premio de la Paz del Comercio Librero en el 2009, entre otros.

Es imposible hablar de cada uno de los logros obtenidos por Claudio Magris, debido a su extenso trabajo en el mundo de la literatura. Como lo dije anteriormente quiero retomar uno de sus más reconocidos trabajos para desarrollarlo. El infinito viajar es una recopilación de crónicas de viaje que me causo especial interés debido a su tradición y representación de la realidad que rodea el ser humano, creo que vale la pena analizarlo.

Esta obra de Claudio Magris no es más que la búsqueda del ser humano de hoy, ese, caracterizado por vivir envuelto en las dinámicas sociales que se desarrollan en la actualidad, en la deshumanización que ha generado la crisis de la modernidad, es una búsqueda para encontrarse con sí mismo, si es que algún día lo puede lograr. Creo que Magris deja un gran legado con esta obra porque en ella analiza una realidad brindando elementos suficientes para entenderla y permitiendo que el lector saque sus propias conclusiones.

Por mi parte creo que esta crisis se debe básicamente al continuo aislamiento del individuo de la vida social. Todo lo que sucede en una sociedad está determinado por la cultura de la misma. Esta cultura es esencial para la construcción de la historia y determina a su vez la política, la vida y la tecnología de la sociedad. El mundo actual se ha caracterizado por generar sujetos muy competitivos laboralmente, y como consecuencia se está dando un aislamiento del individuo, donde el sujeto deja de aportar a la cultura y la cultura deja de enriquecer al individuo. El viajero de este autor es sólo un sujeto que sale en búsqueda de ese reencuentro con la cultura, con la realidad, que quiere aventurarse a reconocer lo que lo rodea. Como bien lo dice Magris en su obra “para ver un lugar e preciso volver a verlo”.

Este ensayista toca un asunto bastante importante para el mundo actual a partir de una hermosa comparación, cuando plantea la casa como el lugar central de la vida, y el mundo como el lugar para descansar de la intensidad doméstica, no está haciendo otra cosa más que hablar de la relación local-global. Las sociedades actuales están determinadas por otras y al mismo tiempo las determinan, no podemos desligarlas por la globalización. Es así como este autor entiende el viaje como la oportunidad de adquirir conocimientos para llegar a casa con una mirada diferente y más completa.

Hoy en día las dinámicas son cada vez más aceleradas y las ansias por tener la primicia hacen que cada vez más la inmediatez de los hechos empiece a primar sobre el fondo de los mismos. Magris se percata de esto y es en este punto donde trae a colación en su obra al reconocido periodista Kapuscinki, para analizar como la narración ha tenido un vuelco y se ha concentrado en tomar los hechos en forma directa, haciendo que las situaciones sean captadas de forma fragmentada y no como una totalidad para hacer un síntesis del mundo.

De la obra de Magris existen muchos aspectos para rescatar, pero personalmente considero que lo que más me genero impacto fue como indirectamente plantea varios elementos importantes para el periodismo. Magris nos habla de un viajero que debe ver más allá de lo evidente; que debe untarse de mundo, de calle; habla de la verificación y la confirmación de lo que se sabe; de la cercanidad, algunas veces confundida con extranjera; de los fuertes nacionalismos que no nos permiten entender las diferencias de cada uno y aceptarlas; de la importancia de tener en cuenta el pasado, presente y futuro de las situaciones para entenderlas; entre muchas otras. Es así como Magris plantea que el viaje y la literatura van estrechamente unidos, es por eso que necesitamos más periodistas con la mirada de un excelente viajero, de los que hoy en día hay pocos, pero que necesitamos por montones.

martes, 12 de octubre de 2010

la literatura como reflejo de la realidad

Por quinta vez un latinoamericano es merecedor del Premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Varga Llosa recibió el reconocimiento después de arduos años de trabajo donde se vieron reflejados la recopilación de diferentes géneros narrativos que han dejado una huella imborrable en este subcontinente, es imposible negar el legado que guardan sus textos con la realidad que rodea a América Latina.

Mario Varga Llosa es un escritor que con sus relatos crea un mundo imaginario sobre una realidad, para transmitirlo a la mente del que lo está leyendo. Esto lo logra a partir de tres elementos fundamentales: un personaje que hable, que diga algo y que le pase algo; una acción que desarrolla ese personaje y un espacio donde se desarrolle la misma; teniendo siempre en cuenta el tiempo histórico, cronológico y verbal.

La cultura se podría definir como el conjunto de modos de vida creados, aprendidos y trasmitidos entre los miembros de una sociedad, es una necesidad de pasar a la historia y tratar de alcanzar la inmortalidad atravesando la esencia de costumbres y creencias de generación a generación.

Esa contribución y legado que Vargas Llosa deja a la cultura Latinoamérica no tiene precio y es posible gracias a la escritura. Su prosa ha llegado a millones de personas a partir de textos que han nutrido la cultura desde la narración, generando algo de memoria, en este subcontinente que ha sido desmemoriado.

Entre cada una de las palabras escritas en páginas y habladas en discursos, se vislumbra la realidad que nos rodea y que muchas veces ignoramos, por miedo o egoísmo. Es así como con una frase que dijo este escritor una semana después de recibir el reconocimiento demuestra que se preocupa por el futuro de la sociedad, y es consciente y realista de su situación actual. “hoy ya nadie es culto si todos creen serlo”.

Es a partir de la tradición escrita y oral que se crea la cultura en la narración, cultura que se trasmite de generación a generación dejando un impacto en las dinámicas sociales de todos los individuos que se ven permeados por ella. La literatura es la herramienta para alimentarse de cada una de las vivencias cotidianas y de algún modo las relaciona y aplica a la realidad de la vida.
Sus diferentes historias evidencian a partir de la narración la constante problemática que muchos han analizado de manera superficial, teniendo como principal inspiración el amarillismo, al contrario este escritor es objetivo y gracias a una mirada crítica de la sociedad da pie a que el lector se lleve una idea clara de las causas, característica y consecuencias de la realidad Latinoamericana.

Las palabras son la base de desarrollo de la cultura, con ellas es que las historias toman vida y reflejan la realidad. Se comprueba una vez más que ser escritor exige mucha responsabilidad, pues este pretende usar la literatura como una herramienta para que las personas crean, entienda y vivan su propia realidad, con veracidad y honestidad, generando memoria e historia.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Vale la pena intentarlo

Por: Verónica Sierra

Asistir a un evento como la Fiesta del Libro 2010 de Medellín es entrar a aquel mundo fantástico de la niñez, es abrir de nuevo la imaginación para adentrarse en el maravilloso mundo de la literatura. Presentaciones, juegos, talleres, lecturas en voz alta, personajes disfrazados, tapetes coloridos y sobre todo, el sitio en el que se realiza, son algunos elementos que le demuestran al público de la ciudad que están entrando a una gran fiesta. Una fiesta donde las palabras, las historias, y los cuentos se roban el espectáculo y dejan en los visitantes algunas reflexiones.

Después de visitar el Jardín Botánico donde se celebró la Fiesta del Libro de la Ciudad recordé dos pequeños que alguna vez leí: El poder de las historias y El rescate de lo cotidiano, hoy los volví a retomar para tratar de entender que tan importantes son los libros como narradores de historias y que tanto vale la pena contarlas.

Miles de ideas se vienen a mi cabeza al pensar sobre el por qué hay que contar historias; mis primeras esperanzas y sueños surgieron de un cuento de hadas, mi primer amor fue el protagonista de una novela, gran parte de mi conocimiento se lo debo a los libros; es imposible pensar en la vida sin tener de antemano el contar como apoyo para el desarrollo de la misma.

Después de leer El poder de las historias de Juan José Hoyos y El rescate de lo cotidiano de Daniel Samper Ospina, pude partir de hechos concretos que hacen más fácil entender la gran importancia de contar historias. Porque narrar es, como comer, dormir o incluso respirar, una necesidad básica para el hombre.

El legado que nos deja la narración es la posibilidad de tener un pasado, pensar en un presente y construir un futuro, permitiéndonos crear tradiciones, creencias y costumbres que vividas en comunidad empiezan a tener un significado más amplio llamado cultura y su esencia se perdería el día en que las historias no tuvieran voces para narrarlas, ni oídos para ser escuchadas.

Todo el poder de contar historias se esconde detrás de la trascendencia que se puede lograr a partir de ellas, es por ello que hoy podemos conocer relatos de acontecimientos que tuvieron lugar hace más de dos mil años, mencionado en El poder de las historias, sería imposible concebir algo así si no existiera la narración.

Si partimos de la idea de que la historia además de dar la posibilidad de trascendencia, entendiéndola como la capacidad de transmitir conocimientos sobrepasando las barreras del tiempo y del espacio, tiene la capacidad de generar conciencia y abrir los ojos ante situaciones que se desarrollan en las puntas de nuestras narices pero que sin ningún fundamento ignoramos, entenderíamos que si vale la pena contar historias.

Así se evidencia en las diversas narraciones que se toman en cuenta durante el desarrollo de El rescate de lo cotidiano, cada una de ellas por simple o cotidiana que parezca toman fuerza cuando se plasman en papel.

Un baño nada tiene de atractivo hasta que de repente una periodista plantea un punto de vista interesante y logra convertirlo a través de una narración en un lugar donde se desarrollan acciones que describen vidas y que logran captar la atención. Es a eso a lo que se refiere Daniel Samper Ospina al comenzar su texto diciendo que muchas veces detrás de las situaciones dónde aparentemente no pasa nada se esconden las grandes sorpresas, son estas las que merecen ser contadas y recordadas.

Contar una historia tiene cierto grado de incertidumbre, nos comprometemos a narrar, a dejar huella, a proponer, pero no sabemos cuál será el resultado o consecuencia de lo que contamos, lo único que se podría asegurar en este caso es que habrá una reacción frente a lo que se lee, ya sea tirarlo a la basura o guardarlo, algo se hará al respecto.

Recuerdo las palabras del brujo de la tribu Katíos al referirse al periodista Juan José Hoyos, estas fueron sabias al decir “Ese hombre tiene más poder que yo” cuando logró recuperar el tambor robado a la tribu a partir de una crónica. Pero en algo se equivocó, no es el hombre el poderoso sino las palabras narradas; detrás de ellas se esconde la capacidad de persuasión, de convencimiento. Esta posibilidad nos entrega una gran responsabilidad, educar a la sociedad a través del punto de vista que decidamos darle a las historias que contamos.

Hoy después de recordar los libros y las historias en la Fiesta del Libro, creo que vale la pena arriesgarse e intentarlo todo para que a través de narraciones creemos un mundo que se caracterice por la formación de personas con discernimiento y con ideas reales sobre lo que los rodea, con una única manera posible para lograrlo: contando historias.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Nuevos sistemas educativos optan por la autonomía

Por: Verónica Sierra
Los sistemas educativos han ido evolucionando a través del tiempo proponiendo nuevos métodos de estudio que buscan dejar un lado las rígidas técnicas de aprendizaje para propiciar espacios donde el alumno desarrolle sus habilidades y tanga su propio ritmo de aprendizaje. En la ciudad de Medellín cada vez son más los colegios que optan por esta metodología.

Estos Colegio se caracterizan por tener un sistema de aprendizaje diferente al de las demás instituciones, que se basa el auto aprendizaje, con el apoyo de un maestro, que les ayuda a salir de determinadas dudas. Este nuevo giro en el sistema se está preocupando por dejar en el estudiante verdaderos conocimientos que no se olvidarán a la hora de cerrar un cuaderno, sino que al contrario al brindar la posibilidad de interiorizarlos se quedaran para siempre.

Los grupos pequeños son característicos de este nuevo sistema educativo. Al ser pocos estudiantes el maestro, que cumple la función de guiar al estudiante frente al aprendizaje y no de imponerle un conocimiento como en los colegios tradicionales, puede prestar más atención a cada uno de ellos resolviendo con mayor profundidad las dudas que surjan en el camino.

Otro punto importante en que se diferencia del sistema educativo clásico es el tiempo en que se debe realizar un grado, que tradicionalmente es de un año. Las nuevas metodologías reconocen que cada estudiante tiene ritmos y formas de aprendizaje diferentes, por lo que permiten que no determinan el grado que se está cursando por el tiempo, pero sí por os contenidos estudiados.

Algunas personas piensan que esta nueva propuesta no le está exigiendo con suficiente rigor al estudiante, pero esto sería una afirmación falsa, las instituciones que han adaptado esta metodología tienen un nivel de exigencia mayor de los colegios tradicionales ya que sólo permiten pasar al siguiente nivel si la calificación es excelente, y en números mayor de 95.

Los estudiantes nuevos que entran al colegio tienen que pasar por un proceso de inducción, al ser la metodología tan diferente a la de los sistemas tradicionales. El proceso para que el estudiante pueda ingresar a las actividades normales del colegio depende del tiempo que se demore en adaptarse al nuevo método de aprendizaje. La mayoría de los estudiantes logran adaptarse rápidamente al nuevo sistema.

Muchas veces los métodos que plantean un modelo diferente de aprendizaje son criticados y se pone en duda su nivel académico, pero el trabajo individual que plantea la metodología del Fontán enseña al estudiante a planear el tiempo y manejar su agenda, permitiendo cierta libertad que no influye en su rendimiento académico pero sí en su independencia a la hora de actuar.

Mi opinión:
Pienso que éste un gran avance en el sistema educativo porque se basa principalmente en la excelencia y autonomía. Al permitir al estudiante decidir en qué ritmo y orden hacer sus estudios lo está preparando para enfrentar la vida real, donde nadie va a trabajar por uno y donde los conocimientos deben ser aplicados a la realidad y no aprendidos de memoria.

martes, 31 de agosto de 2010

Medios de comunicación: Más calidad, menos cantida

Verónica Sierra
Actualmente los medios de comunicación usan cada vez menos el análisis como una de las herramientas para explicar lo que acontece en la cuidad y es aquí donde radica uno de los grandes problemas de la sociedad actual, la falta de profundidad en los análisis noticiosos logra que las personas no reflexionen frente a las conductas y todo el tiempo se estén repitiendo los mismos problemas.

El reciente accidente automovilístico en la ciudad de Bogotá causado por el acceso de alcohol de un conductor generó mucha polémica entre los medios de comunicación, el tratamiento que se dio a este hecho noticioso se centró en un análisis de los acontecimientos respondiendo las 5 preguntas básicas qué, cómo, cuándo, dónde y porqué.

La pregunta que me hago es qué tan efectivo está siendo este tratamiento, porque los índices de accidentalidad por conducir en estado de embriagues no han disminuido y este fue un tema que estuvo en la agenda pública durante toda la semana. Si examinamos los medios de comunicación como los encargados de educar la sociedad a partir de su capacidad de persuasión, la falta de concientización de las personas frente a este hecho sería un punto que vale la pena estudiar, ya que a partir de este se podría comprobar que tan efectivos están siendo los medios de comunicación en el momento educar a la sociedad.

Las recientes campañas de sensibilización para conducir con responsabilidad vial que tienen como protagonista a Pirry, periodista del canal RCN, demuestras de forma contundente que los medios giran cada vez más entorno al show mediático; a las personas les llaman la atención los comerciales por quién los está protagonizando y no por el qué están diciendo. Acá radica un gran problema porque en ningún momento se está profundizando sobre la información que se quiere transmitir, se generan sanaciones en el espectador que son a corto plazo y que en el momento de decidir entregar las llaves cuando se va a consumir alcohol no tienen ningún peso.

Vivimos en un país subdesarrollado donde las la ley tiene que aplicar sanciones para que las personas no actúen de determinada manera; la mayoría de los ciudadanos no conducen embriagados por evitar perder dinero pagando un comparendo, y no por las consecuencias que puede conllevar: terminar con la vida de un ser humano, dejar a una persona con incapacidades físicas, son sólo algunas.

Influir en el imaginario de las personas para empezar a determinar los valores de la sociedad es el reto que deben plantearse los nuevos medios de comunicación. Dejar a un lado el afán por conseguir las primicias y romper con la idea de eu es mejor cantidad que calidad es el primer paso que se debe dar; el impacto que tendrá será realmente positivo para el adecuado desarrollo de las sociedades.

lunes, 16 de agosto de 2010

La violencia: un elemento constitutivo

Verónica Sierra
Los recientes enfrentamientos entre grupos delincuenciales en la comuna 13 de Medellín, me generan una gran inquietud y es cómo nos hemos acostumbrado a vivir rodeado de una realidad violenta que cada vez se convierte en muestro panorama cotidiano.

Expondré a continuación tres hechos: la Conquista, el Bogotazo y los recientes enfrentamientos entre grupos insurgentes, en este caso en la ciudad de Medellín; que llevarán a una conclusión clara del porqué la violencia no es una característica que no surgió hace poco, sino al contrario es un elemento constitutivo de Colombia y está incorporada en nuestras venas como una herencia inherente.

Todos los problemas tienen una raíz, en el caso de la violencia colombiana, es el proceder de los españoles en el momento de conquistar nuestras tierras. En el siglo XVI los españoles llegaron a nuestra tierra nos obligándonos a ser parte activa de su cultura implantándonos ciertos modelos de vida que no eran propios. Muchos indígenas no quisieron aceptar estas imposiciones y pagaron con sus vidas. Para los españoles era básico que se convirtieran a la religión cristiana, así que los que se negaban a hacerlo los mataban. Todo lo diferente era considerado erróneo.

El Bogotazo hace referencia al asesinato de Jorge Eliécer Gaitán Ayala, jefe del liberalismo. Gaitán era un hombre recto que denunciaba las injusticias del Estado, en él miles de personas veían una luz de esperanza la cual fue apagada por tres balas que acabaron con su vida, con una voz acallada otras cuantas se unieron en un solo grito el cual se materializó después de un tiempo en grupos guerrillero, desatando una guerra entre azules y rojos, generando muchísimas muertes. La falta de aceptación hacia los diferentes partidos políticos fue lo que motivó todo este holocausto pero luego la ambición por tener el poder consiguió que la vida en este país se volviera un desafío para cualquier persona.

Actualmente vivimos una problemática muy fuerte entre grupos delincuenciales, una muestra de esto son los enfrentamientos que se dieron en la comuna 13 de Medellín. La extradición de jefes narcoparamilitares generó la guerra entre varias bandas que se disputan a muerte el lugar que dejaron, su objetivo es heredar el poder y tener las riendas de este negocio, el precio son miles de vidas inocentes que no tienen ninguna relevancia para estos grupos criminales.

La violencia en Colombia no es cosa de hace pocos días, al contrario viene desde hace muchos años atrás siendo un elemento inseparable de nuestra cultura. La violencia trae consigo muerte, hambre, destrucción y pobreza; al pensar que la única forma de resolver las diferencias es refugiándonos en acciones violentas, nos equivocamos sólo logramos multiplicarlas. “Quien no conoce su pasado está condenado a repetirlo”.

martes, 10 de agosto de 2010

Replanteando la labor del periodismo político

Verónica Sierra


La política actualmente se relaciona con corrupción, intereses individuales, engaño, entre otros sinónimos que crean descontento entre los ciudadanos, generando desconfianza en el único medio viable para hacer posible la adecuada realización de una sociedad.

Hoy por hoy la política pierde la noción de principios y prevalecen los intereses, no es un secreto para ninguno de los colombianos la situación actual de nuestro país: manipulación de medios, inseguridad, dependencia, son solo algunas de las palabras que envuelven el entorno político.

Algunos de los medios de comunicación son víctimas de la manipulación de los grandes monopolios y no informan lo que en realidad está sucediendo sino lo que les conviene. Es nuestro deber exigir medios masivos de comunicación sinceros y claros para no equivocarnos como lo hemos hecho siempre, tratando una problemática sin conocerla.

Siempre he creído que la información es indispensable para que a través de ella se conozcan nuevas ideas y se abran caminos en lo político, esta es la única forma para que la sociedad conozca lo que la determina. Sin información no hay opinión pública, por esto y el personaje indicado para gestionar el cambio es nada más un nada menos que el periodista.

Está en nuestras manos aprovechar la cobertura y el impacto que tienen los medios masivos de comunicación para exigir resultados políticos por medio de generación de opinión. El periodismo debe dejar de ser una herramienta de la política para convertirse en el mecanismo cuya principal función sea educar y hacer un buen trabajo a la hora de entregar la información, dejando a un lado todas las presiones y manipulación que pueden aparecer en determinado momento.

La historia es cíclica, la repetimos una y otra vez sin darnos cuenta que nuestro pecado es no conocer el pasado. Es una necesidad básica estar bien informados para lograr un cambio positivo y real, pero accediendo a una información inconsistente a la realidad estaríamos hablando de una utopía.

Detrás de nuestra labor se esconde la capacidad de persuasión, de convencimiento, creo que el periodista es indicado para limpiar el nombre del periodismo y no permitir que se convierta en un pretexto cuyo fin es la política. Esta posibilidad nos entrega una gran responsabilidad, educar a la sociedad a través del punto de vista que decidamos darle a las historias que contamos, está en nosotros la construcción del pasado, presente y futuro.

Creo en la posibilidad de un país que no brille por la ausencia de criterios sino que al contrario se caracterice por la formación de personas con discernimiento y con ideas reales sobre lo que los rodea. Lo ideal sería que la sociedad vea un cambio positivo y se sienta satisfecha con ello para crear confianza en la política de gobierno, ejerciendo un trabajo transparente, comprometido con la sociedad y libre de cualquier manipulación. La única manera posible para lograrlo: replanteando la labor del periodismo político.

domingo, 1 de agosto de 2010

Avanzas los caballos y las botellas se acaban

La tradicional Feria de las Flores, uno de los eventos sociales más importantes de la capital Antioqueña, empezó esta semana a robarse la atención de turistas y ciudadanos de Medellín. La Cabalgata de las flores es el espectáculo que abrió las puertas de los festejos que buscan reflejar la cultura paisa con eventos como el Desfile de Silleteros, el Reinado, el Desfile de Autos Antiguos, entre el 25 de julio y el 10 de agosto.

Este sábado 31 de julio llegó el tan esperado acontecimiento por los Antioqueños, a las 12 y media del día empezaron salir los primeros jinetes en sus caballos, mientras que transitar por Medellín en un automóvil era misión imposible. Pero ni el caos vehicular, ni la imposibilidad de caminar por la avenida del río, debido a la cantidad de personas que empujaban con las ansias para llegar a un lugar y ver los caballos desfilar, y mucho menos la lluvia dejaron la Cabalgata sin espectadores, al contrario más de 400 mil personas salieron a la calle.

Hasta el momento vamos bien si pensamos que este es un homenaje al animal que le ofreció la oportunidad al campesino de trabajar con fuerza y empuje, en una ciudad que progreso a lomo de mula y caballo. Pero la pregunta que me hago es qué clase de distinción se le puede hacer a un animal que está siendo expuesto a 8 horas de trote después de un largo viaje que seguramente tuvo que pasar para ser traído desde la finca, y luego ser montado por jinetes que no tienen la responsabilidad suficiente para saber que no es seguro tomar alcohol durante el recorrido.

Pero el problema no es sólo de los caballistas, el gran atractivo para muchos de los paisas es sentarse a pasar un “buen rato” tomando Aguardiente Antioqueño, ahora que escribo esto recuerdo lo que me dijo ayer un amigo: “cómo no te vas a ir a tomar unos traguitos si es que la cabalgata es como el día de San Patricio para los irlandeses” no sé a qué vino la comparación, pero sí sé que muchos piensan que este el día perfecto para pasarse de tragos, y puedo asegurar que a medida que avanzan los caballos las botellas de aguardiente se acaban, los piropos que se oyen son cada vez más indecentes y las peleas entre las personas se vuelen cada vez más peligrosas.

Como lo dije anteriormente en la Cabalgata es uno de los eventos más populares de esta celebración paisa y en él participan grupos de otras ciudades del país, si queremos nuestra cultura estoy segura que esta no es la imagen que pretendemos dejar. Sólo hago un llamado por qué cada año que pasa la cabalgata de las flores se vuelve más un evento donde el alcoholo, la inseguridad y la falta de cultura ciudadana se convierten en los protagonistas del desfile, dejo en ustedes el brillar por nuestros valores y no por característica de una cultura que no es la nuestra.

sábado, 24 de julio de 2010

Nueva gramática: la aplicabilidad de la lengua

Verónica Sierra E

Reconocer el cambio que sufrió la institución educativa en el ámbito de la lengua pasando de un método de enseñanza basado en la gramática, al actual que tiene como pilar el estudio de la lingüística, permite entender cómo hoy en día docentes del área de español no saben hablar ni escribir bien la lengua, dando respuesta a el porqué las nuevas generaciones no tienen compromiso con el aprendizaje de la gramática y están naufragando en un mar de conocimiento sin profundidad.

La conferencia " El Coloquio de los Libros", dictada por el profesor Gildardo Lotero, dejó claramente expuesto el propósito de la Nueva Gramática que consiste en hacer funcionar el lenguaje y ampliar sus fronteras, ésta es simplemente una respuesta a la urgente necesidad de retomar la gramática en el estudio de la lengua.

Es muy común encontrar que cuando las personas quieren solucionar problemas el primer paso que dan para lograrlo es sentarse a pensar en qué tal sí hubiera pasado esto o hecho lo otro, y así se pasan horas analizando situaciones que no los llevan a ninguna conclusión.

Un grupo de ellas cuando de repente descubren que están perdiendo el tiempo dan el segundo paso y comienzan a buscar como corregir esas dificultades, pero dejan todo en intenciones y no actúan.

Los pocos privilegiados que logran subir al tercer escalafón son aquellos que marcan la diferencia proponiendo actitudes y acciones diferentes para enfrentar la realidad, es aquí donde aparecen los académicos que van más allá de una preocupación y plantean la solución, presentando un libro como el de la Nueva gramática de la lengua española.

Hasta este punto todo está bien, pero si nos sentamos a pensar quién empieza a solucionar un problema partiendo de un análisis profundo de la dificultad, encontraríamos un porcentaje completamente insignificante, y es aquí donde podemos centrar la atención para entender cómo la nueva gramática es una solución viable a esta situación.

Vivimos en una sociedad que está constantemente en cambio y las dinámicas son aceleradas, esto afecta directamente la lengua, si la entendemos como el medio por el cual logramos comunicar nuestras ideas y pensamientos para ponerlos en conjunto, y así formar una sociedad. Desde este punto de vista es imposible desligarla de los acontecimientos que rodean nuestra cotidianidad.

La palabra nueva lleva consigo un significado mucho más complejo de lo que parece, y es allí donde radica realmente la aplicabilidad del concepto gramática. Características como la colectividad, al ser escrita por las 22 academias de la lengua española; ser más descriptiva que normativa; ser panhispánica; conjugar la tradición con la novedad; y por último su practicidad, permiten tanto a jóvenes como adultos sentirse atraídos por un tema que anteriormente podía ser calificado de aburrido o complicado, debido a su metodología.

Como bien lo decía el profesor, Gildardo Lotero, la lengua es un tesoro que debemos conservar, acrecer y compartir. Es por ello que nos corresponde evitar caer en el apocalipsis del lenguaje, y exigir más allá que una buena ortografía, contenido.

domingo, 7 de marzo de 2010

Se maneja el amase


En la calle 9, una cuadra más arriba de la Avenida El poblado, Empanadas El Machetico es punto de encuentro para individuos que ansían saborear una deliciosa empanada de las de Nico. Son las 4:00 de la mañana de un sábado y el trabajo empieza, el olor a frito se alza y las primeras empanadas del día caen en manos de jóvenes que acaban de salir de rumbear en el Parque Lleras deseando calmar el hambre y bajar los tragos con comida rápida, buena y barata.

Detrás de una empanada hay todo un proceso de producción. Es lunes a las 6:30 am y Nicolás Duque, dueño del lugar, entra a su oficina. Son las 8:00 am cuando llama a La Mayorista, su gran proveedor, para pedir a domicilio una buena cantidad de papas capira y maíz amarillo. Terminado el pedido llama inmediatamente a su distribuidora de carnes en Envigado para ordenar la cantidad necesaria.

Con los ingredientes en sus manos empieza la preparación del producto. Una mujer morena de unos 28 años de edad es la encargada de cocinar las papas y el maíz, luego Elkin Cartagena un hombre con brazos fuertes y manos grandes entra en acción, con movimientos constantes va amasando el maíz para cuando esté listo dejarlo en bolas de 15 kilos cada una. Dora está lista para estirar la masa con sus propias manos y luego separa pedazos rellenándolos con el guiso (carne desmechada, papa, cebolla, sal y condimento) preparado minutos antes. Son las 2:00 pm y un lote de 50 empanadas está listo para ser entregado a los clientes. “Proceso hecho, proceso entregado” dice Elizabeth administradora del lugar haciendo referencia a que su éxito se debe a un producto fresco y no refrigerado.

Son las 5 de la tarde y Don Jacobo, cliente fiel del lugar, llega pidiendo “lo mismo de siempre”, él un hombre ya entrado en años asegura que este es un lugar para todo el mundo donde se puede ver desde el más rico de los empresarios hasta el más pobre de los mendigos. Taxistas aprovechan horas de descanso y llegan en sus autos amarillos para tomarse un refresco con 2 empanadas acompañadas de ají y limón; Álvaro Uribe, Presidente colombiano, espera en la Casa de Nariño su pedido semanal de los viernes, 50 empanadas de El Machetico.

Es tarde y el sitio está vacío. Jhony, uno de los que toma el pedido, aprovecha el tiempo para practicar inglés, ser el encargado de los visitantes que hablan otro idioma, no es nada fácil. Políticos, deportistas, extranjeros, cantantes, empresarios, negociantes, jóvenes, y gente del común son algunos de los personajes que visitan este lugar cotidianamente.

Con buñuelos y empanadas se creó, hoy los primeros no existen y las segundas el éxito les aseguró. 10 son el número de empleados que diariamente trabajan hasta las 9 de la noche, dispuestos a servir a sus clientes empanadas calientes y recién fritas. Como lo dice su nombre es un machetico, un negocio que llena bien el bolsillo, calmando el hambre y sin vaciar su billetera.

Crónica sobre una invaluable inocencia


Son las nueve de la mañana de un domingo soleado y un pueblo fantasma es el escenario que nos da la bienvenida después de un largo recorrido en bus, donde los sueños y unos cuantos tramos de la carretera, nos acompañaban hacia nuestro destino, Concepción un municipio escondido.

Al observar e indagar un poco, nos inclinamos por pensar que el alma de este lugar está en las caras tímidas e inocentes que esconden personajes, que con su corta edad, deslumbran al hablar de su pueblo natal.

El lomo de una calle empedrada soporta los débiles pasos de una pequeña niña que se esforzaba por llegar pronto donde su maestra, a pesar de su agitada respiración y de tener la cara bañada en sudor, como buena habitante de Concepción, se detuvo un momento para prestarnos atención.

-¿Podemos escribir algo sobre ti? Le preguntamos.
-Claro, respondió.

Luz Neira Arias de 13 años, con la ingenuidad característica de un niño, giró su espalda, inclinó su cuerpo y obedeció de manera literal cada una de las palabras que escuchó: nos prestó su espalda para escribir algo sobre ella.

A simple vista Concepción no tiene mucho para regalar, pero si nos adentramos en los cimientos de su historia, en las grietas que esconden las puertas y ventanas de madera y en el laberinto de piedras que trae el rio, descubrimos un lugar con caminos para andar e historias para explorar.
La abundancia de los suelos permite cultivar fresas, guayabas, papas, café, plátanos, caña, entre otros, que se convierten en el sustento de la mayoría de sus habitantes. Pero no solo alimentos es lo que se cultiva allí, también sueños, esperanzas y futuro.

En una mañana cualquiera, Santiago Cifuentes repitió una vez más lo que era su rutina diaria. Mientras lanzaba el bagazo de la panela al horno no se le ocurrió pensar, que aquello que se convertiría en combustible, en cuestión de segundos, ardería en su mano derecha dejándole una marca imborrable.

Santiago, recostado en una pared de una casa blanca con puertas azules, sonreía tímido ante las preguntas que le hacíamos. A pesar de haber sufrido una quemadura de segundo grado su esperanza de tener un mejor futuro estaba puesta en El Trapiche, ese, que a sus 6 años le impidió la oportunidad de estudiar, dejándole el trabajo como única opción.

Dos caras distintas de una misma realidad nos reflejan la cotidianidad de nuestra sociedad, unos, luchando por subsistir, trabajando arduas horas del día, y otros con sed de aprendizaje anhelando una mejor vida.

Una cebolla colgando en mi boca


Era la 1:00 de la tarde, un sábado lluvioso y oscuro fue el pronóstico del clima para la tarde de un 25 de marzo de 2006, mi cumpleaños decimoséptimo. Como el domingo de misa, una salida a comer es la tradición para celebrar los cumpleaños en mi familia. Siempre el festejado decide donde ir y en este caso fui yo, así que el restaurante elegido fue uno de los muchos lugares que me gustaban.

Mi pobre angelito, Julia Roberts, Acertijo, E.T, uno por uno voy mencionando cada personaje de las películas preferidas de mi niñez, que adornan las paredes de hamburguesas El Corral, donde esperaba con ansias el número 28 que indicaba el turno de mi pedido.

La compañía era excelente, mis padres y hermanos con mi novio de cinco años; el regalo esperado, una camisa; la mejor celebración, una buena comida. Todos los elementos se acoplaban a la perfección prometiendo una excelente velada para el resto del día.

Unos pequeños puntos rojos en una pantalla negra formaron por fin el número 28, era la 1: 15 de la tarde y nuestro pedido estaba listo. Una Corralita con queso y verduras, papas en espirales y una malteada de chocolate hacían parte de mi banquete.

Lo primero que comí fue una papa con cuatro esferas que juntas parecían una montaña rusa en espiral, estaba tostada y anaranjada por la cantidad de paprika que tenía, después de pasarla por la salsa blanca y la miel mostaza deje que su crujiente alrededor entrara a mi boca.

Mi próximo bocado llegó en una cuchara roja con una espesa malteada de color café y escarcha de chocolate, cuando la comí su textura empezó a cambiar y se fue derritiendo poco a poco hasta desaparecer por completo, permitiéndome disfrutar un dulce sabor.

El plato más esperado del banquete estaba a punto de ser devorado y mi boca se hacía agua. Tome la hamburguesa entre mis manos y con un mordisco sentí una explosión de sabores: una jugosa carne de res, un queso que después de estar bajo altas temperaturas estira como un chicle, acompañado de lechuga, tomate y por último el ingrediente estrella de la noche, la cebolla, que no tuvo más espacio dentro de mi boca y al terminar el mordisco quedó colgando por fuera logrando un estallido de risas entre todos los presentes.

Mi color empezó a cambiar y pasó de ser un blanco pálido a un rojo intenso, entre carcajada y carcajada la más fuerte de todas era la de mi novio, Simón. La risa de Úrsula, la bruja de La Sirenita, al ver a Erik y Ariel en problemas no se podía comparar con la maldad que salía en cada una de sus carcajadas.

De repente un extraño ruido terminó con las risas y al mirar la cara de mi novio que parecía hirviendo con un color vinotinto, descubrí que gracias a los constantes movimientos de su abdomen una flatulencia se le escapó, fue así como el protagonista del día terminó siendo él y no la cebolla en mi boca.

Antes me gustaban muchos sitios entre ellos mi casa, mi colegio, El Tesoro, pero después de ese día sólo uno se convirtió en mi lugar preferido, hamburguesas El Corral, donde la comida me fascina y me trae excelentes recuerdos con una que otra risa. Procuro siempre pedir hamburguesa con queso y verduras para evocar el día en que mi novio dejó salir una carcajada de su barriga.

Al recibir la invitación para asistir a una caminata nocturna con La Corporación Arrieros de la Noche me dio mucha curiosidad. Pensaba cómo sería caminar de noche en caminos de herradura, como lo harían hace muchos años los campesinos de la región.

Al llegar a la Terminal del Norte me pude reunir con mis compañeros, algunas personas de la organización se alcanzaban a distinguir en medio de la multitud de personas que iban a emprender su viaje hacia diferentes pueblos.

Después de un rato de espera nos presentaron al guía o líder de la caminata que iba a arrancar de Granada a El Peñol. A las 6:45 de la tarde ingresamos al bus, para emprender un viaje que nos tomaría alrededor de 2 horas.

A las 8:50 de la noche llegamos al pueblo donde se iniciaría el trayecto. Luego de bajarnos un poco acalambrados del automotor, el líder nos indicó que en 45 minutos nos debíamos encontrar en el atrio de la Iglesia, nos dijo también cuales eran los sitios en los que vendían alimentos para comer antes de emprender las 9 horas de caminata.

Luego de conocer un poco las calles del lugar y alimentarnos bien, llegamos al punto de encuentro. La maratón nos fue adentrando en la montaña. Era un terreno difícil, lleno de huecos, piedras y en algunas partes lodo.

Los primeros metros de ascenso fueron muy duros para todos pero el tiempo se hizo corto y en un abrir y cerrar de ojos llegamos a la primera parada. La escuela. Allí casi todos nos relajamos, comimos y nos sentamos a conversar. Hubo otros que aprovecharon el tiempo y decidieron dormir para reunir un poco más de fuerzas de cara al resto de la caminata.
El frío nos acompaño hasta la segunda estación, una casa. Era pequeña pero muy acogedora. Allí nos esperaban los alimentos recién preparados. Muchos buscamos el calor al interior de una de las habitaciones. Mientras tanto los caminantes más veteranos se integraban como si fuera la fiesta de fin de año en una empresa. Todos compartían sus experiencias, se reían y gozaban con cada intervención, sin importar el cansancio y la baja temperatura que hacía en el momento.

El líder y los guías al ver la fatiga que teníamos muchos del grupo decidieron tomar un camino más corto. Poco a poco el sol iba apareciendo y el destino final se acercaba. Las lomas del último tramo parecían interminables. Yo ya no sentía prácticamente mis pies. Los ojos se me cerraban. Pero estábamos a punto de acabar y el resto de caminantes nos alentaban a seguir adelante.
Finalmente entramos a El Peñol. Fuimos en busca de las busetas que nos traerían de vuelta a Medellín. Esperamos que el resto del grupo llegara para confirmar que todos habían terminado el recorrido sin ningún problema. Compré el tiquete, me senté en la silla y caí inconsciente.

Cuando desperté ya estaba de nuevo en la Terminal del Norte, me sentía agotada pero tenía la satisfacción de haber llegado a la meta y de conocer desde una mirada nocturna las riquezas nos rodean y que se esconden detrás de las selvas, que han sido opacadas por conflicto armado.

lunes, 15 de febrero de 2010

Todo en uno


Incrustado en el centro de Medellín, un pequeño lugar, es el punto de encuentro para cuerpo ambulantes que buscan encontrar un destino donde puedan ser ellos mismos, sin ser señalados, juzgados ni criticados.

A las nueve de la noche, un jueves 14 de febrero, en el Parque del Periodista el frío es penetrante, se unen cuerpos y mentes que buscan calor en el otro; algunos lo encuentran en una persona, otros un poco menos mundanos en las drogas. La piel erizada y agitación de los cuerpos es constante en todos los presentes.

Las raíces que emergen del suelo dan vigor al árbol gigante que aporta al aspecto oscuro, sucio y tenebroso de esta pequeña isla que parece acomodada a la fuerza entre Girardot con Maracaibo. La gente que por él camina lo convierte en un lugar llamativo lleno de energías y vibras misteriosas envolventes. Acompañándolo se encuentra una estatua que simula movimiento, ese que grita con sigilo en una inscripción casi invisible, algo que muchos ignoran pero otros atienden.

Hombres con cuerpos presentes y mentes ausentes dejan caer sus cuerpos sobre el busto de Manuel del Socorro Rodríguez, fundador del periodismo, ignorando quien fue o que tan significativo es el puesto en el que se encuentra ubicado. A su lado en el paradero de buses hay una antítesis que habla de no dar dinero a los mendigos, siendo ellos una gran parte de los transeúntes de el Parque.

La atmósfera es lóbrega, el consumo de marihuana inmoderado, el suelo se encuentra entapetado por desperdicios que muchos tiran y riquezas que otros pocos recogen. La expresión apagada de un hombre andrajoso con pelo enmarañado y olor a pescado, se transforma cuando saca de la basura unos jeans desgastados y viejos.

Un espacio lleno de contrastes, con una dinámica acelerada acompañada de frenos mortales, inexistente para la mayoría de los medellinenses, es para otros su única realidad tangible.

Antes usado por los periodistas para dialogar sobre temas de interés público, luego exclusivo para los homosexuales y punkeros que disfrutaban de un espacio donde no eran excluidos sino al contrario bien recibidos, ahora para todos. ”Uno aquí ve de todo, esto los viernes y sábados se mantiene hasta las pelotas“, agrega Cindy una vendedora ambulante, que es testigo de la heterogeneidad que se percibe allí.

El Parque del Periodista siempre estará allí vociferando, buscando a personas que no estén de acuerdo con el despotismo de la sociedad colombiana para acogerlas y mostrarles un mundo distinto, libre, sin prejuicios, autónomo; el que cualquier periodista soñaría tener para poder informar con veracidad a la urbe y no engañarlos con información superficial que luego hará más fácil la manipulación.

El Parque es un todo en uno, una ancheta completa, donde hay variedad, muchas cosas para guardar y otras para botar, unas para probar y otras para regalar. Un lugar que evoca amor y odio, miedo y valentía. Un lugar para todos que simboliza una gran minoría que lucha por sus ideales sin importar que tanto sean aceptados o que tanto sean rechazados.

Subidas y bajadas inesperadas


Son las tres y cincuenta de la tarde y hace mucho calor dentro del primer vagón del Metro. Después de unas cuantas estaciones de la línea B aparece el destino final, San Javier. Una estampida de personas sale por las puertas del metro, parece ser que quieren ser los primeros en llegar al Metrocable, con excepciones de cinco niños que lo toman con calma, con la paciencia característica de una persona que ha vivido lo suficiente para no sentir afán.

Hay cuatro cabinas en movimiento esperando ser ocupadas, en una de ellas van los cinco niños que aparentan tener 12 o 13 años pero que cuando empiezan hablar es difícil descifrar su edad, sus palabras están tan llenas de experiencia. Walter, Daniel, Ricardo, Carlos y Walter de Jesús son niños que a plena vista se ven cómo cualquier otro pero que después de algunas palabras pierden toda esa inocencia que en un principio inspiraban.

La cabina es silenciosa pero a medida que el Metrocable avanza la confianza es mayor entre las personas que van en ella, algunas charlas que dejar salir cortas risas empiezan a aparecer en el panorama, antes lo importante era observar cada detalle del paisaje, luego toda la atención recae sobre las voces de los cinco niños que complementan con perfección el recorrido.

Walter de Jesús ha estado en la calle y ha pasado por situaciones mucho peores de las que se pudo imaginar, estuvo envuelto en el mundo de la droga por mucho tiempo pero su fuerza de voluntad fue mucho más valiente que la vida en la calle y desde hace un año decidió entrar a un centro de rehabilitación, la fundación Hogares Claret. Hoy es el guía de los otros cuatro niños y en él, un niño de tan solo 14 años, recae la responsabilidad de mantenerlos fuera de las drogas.

Walter casi recae ese día pero las palabras alentadoras y según Walter de Jesús “claves” lograron que por un día más éste se mantuviera alejado de ese mundo en el que después de entrar es tan difícil salir.

Así transcurre le vida de estos niños casi adolecentes, peleando todo el tiempo contra un pasado que los empuja a volver a caer y un futuro que los impulsa y les promete una vida mejor. Su filosofía de vida “por hoy no, mañana sí” es lo que los hace vivir pensando en el hoy, en el ahora.

Son las cuatro y media de la tarde y es así cómo termina un recorrido corto pero suficiente para entender que muchas veces las vidas de los que rodean la estación de San Javier se asemejan más a una montaña rusa que las mismas subidas y bajadas inesperadas que tanto representan el recorrido en Metrocable hasta la estación Aurora.

Cuando las botellas se terminan, en “Donde Juanchos” está la comida


¡Un Submarino y dos Maicitos sencillos! Grita un mesero, su voz parece ser el pitazo de entrada de un juego de baloncesto donde las cestas dejan de ser en las canastas y son reemplazadas por los platos de icopor. Los espectadores pasan de ser fanáticos de un deporte a hambrientos hombres que piden a gritos cada vez con más fuerza un bocado de lo que podría ser la solución a su dolor de cabeza.

Así comienza una noche de viernes en donde la comida rápida, la grasa y los borrachos son los protagonistas de la velada. El restaurante de comida rápida “Donde Juanchos”, es punto de encuentro para los jóvenes que pretenden bajar un poco el exceso de tragos de toda una noche.

La magia de este restaurante se esconde detrás de las puertas transparentes de una nevera que deja ver los pollos, papas y otros ingredientes, debidamente organizados y congelados, comida que a medida que las botellas de aguardiente se terminan, se cocina.

Cuando el reloj marca las doce de la noche la cenicienta deja caer su zapatilla de cristal escapando del príncipe azul por el afán de llegar pronto su casa, antes de que es hechizo se rompa. En “Donde Juanchos” a esta misma hora comienzan a llegar los príncipes y princesas del aguardiente, tratando de escapar del malestar de la mañana siguiente, dejando caer comida y desperdicios, con el afán de romper rápido el hechizo del alcohol.

A medida que amanece el lugar cada vez tiene más visitantes y el caos comienza a robarse la atención, son las dos de la mañana y en la entrada del restaurante se parquea una camioneta de color verde oscuro, sus vidrios no permiten ver hacia adentro. Los rines modulares y la vibración que producía el reggaetón que estaba a todo volumen dentro del campero, La convierten en la camioneta perfecta para rodar un video musical de El Tigrillo Palma.

De ella se baja un hombre que camina sobre la cuerda floja balanceando su cuerpo de un lado al otro, con una habilidad que parece ser adquirida después de varios años de práctica, El show comienza con su entrada triunfal acompañada de los destellos que lanza su camisa de brillantes y la camándula de murano que lleva colgada en su cuello y a los pocos minutos termina cuando después del primer mordisco deja caer su arepa paisa al piso.

“Las personas salen aparentemente mejor de lo que entran” dice Simón Betancur Retrepo, cliente del restaurante, asegurando que la mayoría de las personas que comen “Donde Juanchos” salen caminando más derecho y hablando más claro de lo que entran.

A medida que avanza los segundos las botellas de aguardiente se acaban y “Donde Juanchos” se preparan manjares de comida para llenar barrigas y evitar el guayabo del otro día. Pero eso sí, si a un agente de tránsito se le ocurre darse un vueltica por ese lugar, como dicen por ahí, se haría el agosto y el negocio de comida rápida para borrachos hambrientos tendría que cambiar su público objetivo, porque el tufo se disimula pero el alcohol en las venas no se manipula.

Me sabe a recuerdos


Son las seis de la mañana, hace mucho frio y estoy parada al frente de la Placita de Flórez. Me encontraría con un lugar al aire libre lleno de proveedores con flores y baldes de mil colores, eso pensé, vaya sorpresa la que me llevé cuando vi ante mis ojos una gran bodega con amplias puertas y solo un pequeño grupo de vendedores a su alrededor.

Son las 6:15 de la mañana, descubrir el olor de la Placita es mi desafío. Se empieza a entrever un movimiento agitado y constante que impregna a cada uno de las personas que allí se encuentran, al principio todo parecía tranquilo pero cada segundo que avanza los colores se intensifican, los olores se concentran, los sabores son más diversos y los vendedores superan a los corredores de bolsa en cuanto a agilidad para las ventas.

Es el lugar más exótico conformado por la mercancía más común, carne, frutas, verduras, menjurjes y flores hacen parte de la selecta mercancía que podemos encontrar. Buena calidad y sobre todo los bajos precios hacen de este un lugar atractivo para el típico antioqueño rebuscador, buen trabajador y echado para adelante que lastimosamente con una hora de trabajo gana ocho mil pesos y tiene un vecino que por un segundo que se demora oprimiendo un gatillo gana mínimo doscientos mil, así sí es muy duro conseguir platica.

Después de contextualizarme un poco en este entorno me puse en la tarea de responder mi primera pregunta ¿a qué sabe la placita? El sol empieza a calentar un poco más, yo estoy en el tercer nivel y me acerco al local de Álvaro Antonio Vallejo, vendedor de frutas, para intentar revelar el enigmático sabor de este atractivo lugar.
Tomo una puntica bajo hasta el final, luego otra y repito la misma acción, despojo con mucha delicadeza y atención la cascara del banano extrayendo todas esas pecas de su amarilla y lisa piel, dejando al descubierto un claro y texturizado interior.
Después de un pequeño mordisco abro los ojos y estoy sentada en un Renault 9 modelo 1994 azul claro, me encuentro en el asiento trasero del vehículo, mientras saboreó mi delicioso banano muerdo algo duro y descubro que es un diente, el primero que se me cae. No sabía que viajar en el tiempo era tan fácil.

Diez minutos más tarde vivió otra experiencia no muy distinta a la anterior pero esta vez estoy en el segundo piso y las legumbres son mi estación de parada, pruebo un poco de cebolla que uno de los vendedores estaba picando, y comencé de nuevo mi viaje hacia el pasado.
Estoy sentada en el comedor de mi tía con un plato de ensalada gigante, odio las verduras y sé que es mi única opción de comida, con el valor característico de un soldado que se enfrentará a una batalla tomo el tenedor con mi mano derecha y lo introduzco en mi boca mastico un poco y siento la satisfacción de una batalla vencida.
Abro los ojos y el vendedor me mira extrañado, no sé que hice mientras los tenía cerrados. Tengo mi respuesta y es así como descubro a lo que me sabe la Placita de Flórez, a recuerdos.

Bienvenida

Bienvenidos a Contemplación Real, un blog que muestra una mirada de lo que abraza mi cotidianidad. Tal vez se pregunten cuál es mi objetivo, yo también me lo pregunté y la respuesta es más fácil de lo que pensé.

Miles de ideas se vienen a mi cabeza al pensar sobre el por qué hay que contar historias; mis primeras esperanzas y sueños surgieron de un cuento de hadas que me contaron, cuando fui creciendo mi primer amor fue el protagonista de una novela y gran parte de mi conocimiento se lo debo a los libros que me narran historias; es imposible pensar en la vida sin tener de antemano el contar como apoyo para el desarrollo de la misma.

Siempre que despierto estoy rodeada de objetos, situaciones y circunstancias que afectan mi día a día y soy una de esas personas que no comparten la idea de ignorar la realidad de las cosas, o simplemente de voltear sin mirar atrás, sin indagar.

Vale la pena arriesgarse e intentarlo todo para que a través de crónicas creemos un mundo que no brille por la ausencia de criterios sino que al contrario se caracterice por la formación de personas con discernimiento y con ideas reales sobre lo que los rodea, con una única manera posible para lograrlo: contando historias.

Disfruten este espacio, participen en su creación y nunca olviden contemplar lo real.