La tradicional Feria de las Flores, uno de los eventos sociales más importantes de la capital Antioqueña, empezó esta semana a robarse la atención de turistas y ciudadanos de Medellín. La Cabalgata de las flores es el espectáculo que abrió las puertas de los festejos que buscan reflejar la cultura paisa con eventos como el Desfile de Silleteros, el Reinado, el Desfile de Autos Antiguos, entre el 25 de julio y el 10 de agosto.
Este sábado 31 de julio llegó el tan esperado acontecimiento por los Antioqueños, a las 12 y media del día empezaron salir los primeros jinetes en sus caballos, mientras que transitar por Medellín en un automóvil era misión imposible. Pero ni el caos vehicular, ni la imposibilidad de caminar por la avenida del río, debido a la cantidad de personas que empujaban con las ansias para llegar a un lugar y ver los caballos desfilar, y mucho menos la lluvia dejaron la Cabalgata sin espectadores, al contrario más de 400 mil personas salieron a la calle.
Hasta el momento vamos bien si pensamos que este es un homenaje al animal que le ofreció la oportunidad al campesino de trabajar con fuerza y empuje, en una ciudad que progreso a lomo de mula y caballo. Pero la pregunta que me hago es qué clase de distinción se le puede hacer a un animal que está siendo expuesto a 8 horas de trote después de un largo viaje que seguramente tuvo que pasar para ser traído desde la finca, y luego ser montado por jinetes que no tienen la responsabilidad suficiente para saber que no es seguro tomar alcohol durante el recorrido.
Pero el problema no es sólo de los caballistas, el gran atractivo para muchos de los paisas es sentarse a pasar un “buen rato” tomando Aguardiente Antioqueño, ahora que escribo esto recuerdo lo que me dijo ayer un amigo: “cómo no te vas a ir a tomar unos traguitos si es que la cabalgata es como el día de San Patricio para los irlandeses” no sé a qué vino la comparación, pero sí sé que muchos piensan que este el día perfecto para pasarse de tragos, y puedo asegurar que a medida que avanzan los caballos las botellas de aguardiente se acaban, los piropos que se oyen son cada vez más indecentes y las peleas entre las personas se vuelen cada vez más peligrosas.
Como lo dije anteriormente en la Cabalgata es uno de los eventos más populares de esta celebración paisa y en él participan grupos de otras ciudades del país, si queremos nuestra cultura estoy segura que esta no es la imagen que pretendemos dejar. Sólo hago un llamado por qué cada año que pasa la cabalgata de las flores se vuelve más un evento donde el alcoholo, la inseguridad y la falta de cultura ciudadana se convierten en los protagonistas del desfile, dejo en ustedes el brillar por nuestros valores y no por característica de una cultura que no es la nuestra.
domingo, 1 de agosto de 2010
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