martes, 12 de octubre de 2010

la literatura como reflejo de la realidad

Por quinta vez un latinoamericano es merecedor del Premio Nobel de Literatura, el peruano Mario Varga Llosa recibió el reconocimiento después de arduos años de trabajo donde se vieron reflejados la recopilación de diferentes géneros narrativos que han dejado una huella imborrable en este subcontinente, es imposible negar el legado que guardan sus textos con la realidad que rodea a América Latina.

Mario Varga Llosa es un escritor que con sus relatos crea un mundo imaginario sobre una realidad, para transmitirlo a la mente del que lo está leyendo. Esto lo logra a partir de tres elementos fundamentales: un personaje que hable, que diga algo y que le pase algo; una acción que desarrolla ese personaje y un espacio donde se desarrolle la misma; teniendo siempre en cuenta el tiempo histórico, cronológico y verbal.

La cultura se podría definir como el conjunto de modos de vida creados, aprendidos y trasmitidos entre los miembros de una sociedad, es una necesidad de pasar a la historia y tratar de alcanzar la inmortalidad atravesando la esencia de costumbres y creencias de generación a generación.

Esa contribución y legado que Vargas Llosa deja a la cultura Latinoamérica no tiene precio y es posible gracias a la escritura. Su prosa ha llegado a millones de personas a partir de textos que han nutrido la cultura desde la narración, generando algo de memoria, en este subcontinente que ha sido desmemoriado.

Entre cada una de las palabras escritas en páginas y habladas en discursos, se vislumbra la realidad que nos rodea y que muchas veces ignoramos, por miedo o egoísmo. Es así como con una frase que dijo este escritor una semana después de recibir el reconocimiento demuestra que se preocupa por el futuro de la sociedad, y es consciente y realista de su situación actual. “hoy ya nadie es culto si todos creen serlo”.

Es a partir de la tradición escrita y oral que se crea la cultura en la narración, cultura que se trasmite de generación a generación dejando un impacto en las dinámicas sociales de todos los individuos que se ven permeados por ella. La literatura es la herramienta para alimentarse de cada una de las vivencias cotidianas y de algún modo las relaciona y aplica a la realidad de la vida.
Sus diferentes historias evidencian a partir de la narración la constante problemática que muchos han analizado de manera superficial, teniendo como principal inspiración el amarillismo, al contrario este escritor es objetivo y gracias a una mirada crítica de la sociedad da pie a que el lector se lleve una idea clara de las causas, característica y consecuencias de la realidad Latinoamericana.

Las palabras son la base de desarrollo de la cultura, con ellas es que las historias toman vida y reflejan la realidad. Se comprueba una vez más que ser escritor exige mucha responsabilidad, pues este pretende usar la literatura como una herramienta para que las personas crean, entienda y vivan su propia realidad, con veracidad y honestidad, generando memoria e historia.